Tengo sal en las mejillas por culpa de las heridas.
Tengo una voz muda de gritarme.
Tengo pensamientos vestidos de gala, en un precioso nudo de corbata, en mi garganta.
Tengo culpa amontonada en el pecho pidiéndome disculpas.
Tengo un castillo en el aire formado a base de suspiros.
Tengo fortalezas en busca y captura.
Tengo la vida en espera y una boca que no es mía que ha puesto la sonrisa en sus manos.
Tengo una noche demasiado larga y un sueño que no llega.
