domingo, 17 de agosto de 2014

Echarse siempre es de más.




"He muerto y he resucitado" tantas veces.

Hay días en los que una decepción viene y trae a flote las enterradas; para ahogarte a ti. Podría hundirme más alto pero no más claro. Ni la voz encuentra motivo para salir y la aparente apatía no es más que tocar fondo a base de silencios. Tengo a mi niña interior pataleando dentro del estómago, aún no hemos llegado y queda mucho. No sé ya que decirme que me pueda creer, no aprendo a hacerme caso y yo tampoco me he sabido querer. La paciencia como arma de poco protege y las corazas no sirven cuando luchas contra ti. Quizá sí que pido demasiado y no debería ser necesario tenerlo que pedir. 

Que saber cantar bajo la lluvia no implica que no cale ni que sea de nuestro agrado. Y a mí hay días que ni siquiera me apetece cantar. Tengo una montaña rusa en el pecho ¿Cómo no iba a sentir vértigo? y no hay quien sostenga mi mano. He guardado tan bien todos los motivos que, aunque están, no los encuentro. Estoy tan cansada que no sueño. Y, joder, ¿detrás de qué ando?

Vendrán los días que han de venir y, aún sin saber cuándo, espero haber resucitado.
A veces faro, a veces mar.

lunes, 11 de agosto de 2014

Le monde est à nous.



Cada cual que elija sus cadenas, que use su libertad para atarse a lo que más quiera. Y ojalá que sea a sí mismo. Aquí no hay espejo más crítico que el reflejo negro de mis ojos. Y, pese a todo y pesando todo, por dentro sigo siendo de colores.

Imagina vivir calándote hasta los huesos de la vida, de la muy puta. Eso sí que es valiente. Pero siguen; errando. Disculpándose ante otros en vez de consigo mismos; sin sentirlo. Y "te lo digo yo, que me dicen frío sólo porque soy distinto; y al final soy el único que siento sólo que no me emociono". Y es que seguimos usando las mismas palabras pero no hablamos el mismo idioma. Se les va toda la fuerza por la boca, más que claras tienen translucidas las cosas dejando que estas varíen según qué o quién enfoca.

Cada día cobra más sentido aquello de eres todo lo que pide; por eso no le gustas. Cada cosa tiene su momento, quien no sabe hacerlo oportuno que no venga con excusas. Todo llega y todo pasa; pero que no se nos olvide quién dirige nuestras vidas, qué nos mueve ni qué ojos nos importan cuando miran.


"Prefiero dejar correr el agua, ya llegará más limpia".