Tengo al sentido común tirándose de los pelos.
La razón a gritos de "¿Qué esperabas?"
Los ojos con tormentas y los nudillos destrozados.
Suspiro.
Eso sólo funciona para soltar la inspiración por encima de nuestras posibilidades.
Me trago la rabia y me da puñetazos por el estómago,
Me armo de paciencia pero no evita mis huracanes.
Ay. Ojos que no ven corazón que no siente.
Destrozado, hecho añicos.
De tantas caídas y golpes por no ver los precipicios.
No habría heroína que me salvara cuando el piano no es capaz de hacerme sonreír
Acostumbrada a maltratarlo, ahora no sale, el odio, lo guardo para mí.
Tiemblo.
El frío me ha calado por dentro.
Mi cuerpo quiere volver a ser de hielo
Y se me clavan los témpanos.
Lo peor de conocer a alguien tan bien es que no puedes engañarte
Y más quisiera, pero aquí dentro me veo de otra manera.
Me veo, sin camuflaje.
Tengo guerras interiores que están costándole la vida a muchos sentimientos buenos.
Y prometí no volver a pedirme perdón.
Pero suelo.

No hay comentarios:
Publicar un comentario