"Me dijo, 'el ruido de todas las ciudades del mundo no pueden tapar el sonido de mis tacones', y yo no supe qué coño contestar a eso."
La sensación de estar al filo es adictiva pero ¿me amas? ¿a cuántos con las mismas ganas? Suponía, no espero ya nada. He calculado intereses y me sale a devolver. Y es que no voy a ponerme más en el lugar de otro que dejaría el mío vacío.
Dime cuántas veces te has repetido lo que otros tratan de aconsejarte y te diré cuán incomprendido te sientes.
Dime por cuánto estarías dispuesto a negociar y si depende de la persona, hablamos.
Dime con quién querrías pasar un viernes, con quién compartirías un domingo y a quién le dejarías estar en tu refugio y te diré quién eres.
Pero dame pan y dime tonta, no está hecha la miel para la boca del asno ni la mía para regalársela a cualquiera. Que para hacerme daño ya estoy yo, tú no conoces mis puntos débiles.
Ni siquiera los fuertes.
A las buenas soy tan buena que te sorprendería pero no me pidas que lo haga.Podría guardar tus espaldas con la misma intensidad que podría arañarla. Podría bailarte un tango con la lengua, ya ves, por si las ideas menguan. Podría hacerte el amor en medio de cualquier guerra. Te podría dejar jugar con las flores de mi jardín, o incluso, te dejaría saltar del tejado y joderlas. Podría servirte de espejo y que la introspección no doliera tanto. Podría, incluso, poderte. Podría hacer hasta lo imposible, si me animaras a ello.
Mírame, sin miedo. Soy de las que empiezan a desvestirse quitándose el sombrero. Soy de bajarme las armas antes que las bragas. De poner sobre la mesa antes las cartas que el vino. Me gusta jugar limpio y hacerlo sucio. Lo siento, y mucho. Y sí, toda esta seguridad sigue andando de puntillas pero tú verás el día que alguien la abrace con tanta fuerza que la eleve.
Aún no he conocido a mi peor mala suerte pero te hago un ramo de flores con cada una de las buenas. No dejaría mi felicidad en manos que no fueran las mías pero tengo quien me guarda la sonrisa con mimo.
Yo qué sé, igual esto de vivir no lo estamos haciendo tan mal. Lo que no mata te acerca más a lo que eres. Que si me das un buen golpe también me servirá para ir hacia delante. Yo he venido aquí a jugarme la vida y sigo invencible por mucho que haya perdido.