martes, 11 de septiembre de 2012
Tormentas o tormentos.
Nada, no siento nada. Ponte en mi piel y tú también sentirás la ausencia. Tu ausencia. Me prometo cada día que la próxima vez yo seré la que quiera menos. Me lo dije. Tantas veces. Y frente a este precipicio yo me muero por saltar y tú por salir huyendo. Morimos a fin de cuentas. Y cuento los días esperando que hoy sea ese "algún día". Casi puedo saborear tu voz, me estremezco sólo con pensarte diciendo mi nombre, casi puedo saborear tu boca. Casi pero no. Pero no te tengo y no me tienes. Y me quieres, pero lejos. Mis monstruos gritando en mi cabeza, me niego a darles la razón. Que hace mucho que la he perdido. Y tú, mi punto débil, eres más fuerte que yo, que estoy que me derrumbo. Parece que se avecina una noche de tormenta. Que el cielo se rompe y como todos, llueve. Que todo ese hielo que derrites hoy son cataratas.
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He leído las cinco entradas...y puedo decirte que me encanta como escribes. No sabía si escribir y decírtelo, o leerlo y permanecer callada. Pero pienso que anima que te digan que lo que escribes gusta, por lo menos a mi :)
ResponderEliminarMuchísimas gracias, de corazón. Me alegro de que optaras por la primera opción, tienes toda la razón, aunque escriba para mí, es precioso pensar que a alguien le gusta.
EliminarTormenta-tormentos.
ResponderEliminarHielo-cataratas.
Qué bonito uso de la palabra y el sentir, y los malos son siempre por una ausencia.
A mí también me gustó :))
Pásate http://threefacesofhades.blogspot.com.es/ Saludos!
Muchísimas gracias :) Me pasaré sin duda, qué menos después de que tú dedicaras un poco de tu tiempo en ver mi pequeño huracán.
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