" Ni siquiera un dios
puede cambiar en derrota
la victoria de quien
se ha vencido a sí mismo ".
Lo noto, lo escucho, lo huelo y allá donde mire, lo veo.
No es cuestión de creer en ello, lo siento;A veces en las nubes y otras precipitándome contra el suelo.
Las mismas piedras y los mismos zapatos pero he aprendido a ver dentro del túnel. Todo ojo que sepa mirar hasta en la oscuridad termina enfocando; Me tengo a mí, no preciso luces. Así que ya sabes, por mí puedes perderla toda. Que ya lo decía el genio, esto sólo es apto para locos.Y ahora creo que el perfil bueno era la cara que ocultaba la luna. Que igual es el negro de la oscuridad el que contiene todos los colores y saber verlo sigue siendo cuestión de enfoque.
La luna que brilla en el cielo no es más que lo que el sol refleja de ella. Cuánto más hay detrás y, sin embargo, si le quitas la luz pocos afirmarían convencidos que sigue ahí. Me pregunto si habrían ojos que supieran mirar lo que no están viendo, si alguien sabría verla e, incluso, si la señalarían con el dedo entonces pensando que es bonita. No, no os engañéis, ni siquiera sabéis valorar las cosas que os perdéis. Sigue siendo mi jardín el más espiritual de los alrededores y aquí tampoco veo flores crecer. Supongo que ya lloverá cuando toque y ya iremos recogiendo lo sembrado. Que todo llega y esto sigue siendo leña que ha de arder.
Pero espero, mala costumbre que no quiero aprender a quitarme, que no sienta que se hace tarde, que vengan los días que han de venir, que no me pesen las noches. Que mi círculo no se cierre, que lo siga sintiendo y no me salve. Espero que siga habiendo quien sepa decirme algo, que nadie me desee que no cambie, que me desee alguien; Que los años me hagan mejor vino, que alguien me pruebe y se embriague. Y espero seguir esperando más, no volver a conformarme.
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