viernes, 24 de octubre de 2014

Estoy hecha de tripas corazón.



Fui una adulta prematura y siempre muy niña. Seguía un sendero distinto al establecido pero paralelo, creo que ya intuía que debía hacer el mío. Y es probable que en esta fecha aún volara. Quise con todas mis fuerzas hasta perderlas y con ellas mi esencia. Intenté salvar un mundo del que no formaba parte sin entender aún que la clave la llevaba dentro. Que no hay que salvarse; ni ahora ni nunca. Me puse en el lugar de tantos que terminé por no tener ninguno. El mío debió quedar vacío en alguna parte, dentro de mí. A mi padre se le puso el corazón del color de mis ojos. Todo siguió, creo. No sé muy bien donde estaba yo en esa época de mi vida. Creo que me limitaba a hacerme la viva sin levantar sospechas. A limpiar el polvo que provocaban los escombros al caer sin hacer nada por detener la demolición. Nunca me drogué, no bebí en exceso, no fumé, mantenía con cuidado mi vida para no estropearla. Era asquerosamente normal entonces, de corazas para afuera. Dentro, Pompeya.

Me conociste.
Te quise.
Te conocí.

Me enamoré.
Creciste.
Nací.
Te fuiste.

Toda descripción más allá de eso sería  una redundancia preciosa que guardo dentro bajo llave. Porque ahora, además del vacío, guardo mucho más dentro. Nunca llegamos a ser ni estar. Y, sin embargo, siempre serás y estarás. No sé si llegué a agradecerte como merecías que fueras mi faro cuando todos me creían luna y yo era mar. Pero sé que lo sabes.


Recuerdo días oscuros. Los recuerdo ahora cuando intento brillar tan fuerte que me ciego. Una vez, cuando yo ya me había sentido nacer y antes de irte, dijiste: "Es comprensible que no te conozcas, en realidad, o que seas inestable. Es un proceso. Tú aún no rompiste tu mundo, sólo se ha tambaleado cuando me conociste y te hice reflexionar y cuestionarte las cosas. Ahora que te lo cuestionas todo más es normal que, a veces, no entiendas algo; o no te entiendas tú. Realmente no has roto con el mundo que te envolvía antes. Estás arañando las tapas." Creo que entonces no tuvo tanta fuerza como la que ha tenido su eco.


Nadie habla de lo duro que es nacer en vida. A mí el corazón intentó latirme por partida doble en un vano intento de revivir. Sabiéndose muerto. E ignorando todo lo demás que debía saber. Qué jodido es saberse loco, perderse en un lugar que conoces de memoria. Ni siquiera sabía mantenerme en equilibrio en mis propios pensamientos.

Y aunque no me enseñaste a andar
 -supongo que me habría sido imposible- 
me pusiste de pie.


Cuando te fuiste también otro alguien salió de mi vida. A ella no la eché de menos, aunque lo aprendido lo lleve encima. A ti te llevo dentro. Supongo que entendí que era una nueva etapa y olía suave mi esencia de nuevo.

Ciertas palabras sonaron en mi mente cuando intenté abrir los ojos de nuevo. Recordé que me habían dicho, no hacía demasiado, que todo era cuestión de enfoque, que no se trataba de buscar nuevos colores sino mirar ese tono con otros ojos. Me habían dicho que era mucho más sencillo y que eso, precisamente, era lo que lo hacía difícil. Que había que sentirlo. Esa persona por  las preciosas casualidades que a veces se marca la vida decidió entrar un poco en la mía en esa época en la que su propia voz ya estaba hablándome sin él saberlo. Aprendí a ver todos los colores que componen lo que antes era negro, y esto ya lo he dicho muchas veces pero es que no sabéis lo que se siente cuando se siente. Qué bonita es la vida para el que sabe mirarla y qué oscura se torna cuando no se deja ver. A él le regalé un poco de mi refugio, se lo había ganado. También se ha ido, o igual he sido yo. No sé. Creo que tengo la estúpida costumbre de estar sin estar para todo aquel que quiero con independencia de que me quieran, de dejarme ver cuando siento que podrían necesitar mis fuerzas, de irme cuando en su felicidad no mella mi ausencia.


Ahora estoy aprendiendo a caminar. 

Ya sé mantener el equilibrio, he dejado de caer. Pero "a ratos con furia, golpea el piano y hay algunos que le han visto llorar". Nunca he sabido dejarme llevar. No escucho la voz de nadie, no sé pedir ayuda ni a quién. Estoy tan desorientada. Tengo genios que escribieron manuales de instrucciones de la vida para el que sabe leer, pero no consigo que nada me cale. Vivo en un constante miércoles, con el cansancio de media semana a la espalda y otra media por afrontar.
                                         
Pero sigo,
avanzando,
poniéndole ojitos al huracán 
buscando dentro  
"más como siempre que nunca".



viernes, 26 de septiembre de 2014

Definitivamente, no sé. Nada.


¿Sabes?, me he vuelto a echar de menos. A esa que fui contigo. No sé cómo te las apañas que siempre vuelves. Tú, que ni siquiera has estado. Que dudo que sigas leyéndome pero ojalá sigas pensando en mí. Al menos a veces, cuando leas a Hesse y sepas que siempre serás mi Demian favorito. 

No sé ni qué digo, he vuelto perderme. Yo venía a decirme que cada vez que no soy especial para alguien recuerdo lo bonita que me veía en tus ojos. Y no sé por qué me estoy llorando esto, supongo que estoy cansada. Se me están atrofiando las alas de no volar ¿sabes? Esas mismas alas que podían contigo cuando necesitabas que le jodieran a todo el mundo y yo tirara de los dos. Estas alas ahora apenas consiguen que me ponga de puntillas.

Claro que puedo sola, joder.  Por supuesto que no necesito a nadie, no hace falta que me lo digas. Pero a veces me siento tan pequeña que ningún abrazo me abarca. No se llena este vacío, no dejo que me toquen, no permito que me besen. No sé si me entiendo y sigo sin saber compartirme. Qué hago con todo este amor que llevo dentro, no sabes lo que pesa.

O igual sí. Tú me conocías. 

Joder. 

Ya nadie quiere conocer a nadie. 

Es más fácil encasillar cualquier comportamiento en las conductas habituales. Como si pudiera clasificarse esta montaña rusa que llevo dentro. 

Sigo sintiéndome insuficiente, siempre. Sigo perdiéndome a escondidas. Cuando nadie me mira. Que son muchas veces.  Sigo necesitando estar sola porque no encuentro a nadie con quien poder estar como si estuviera conmigo misma. 

Que sí joder, qué tendrá que ver, claro que el mundo es precioso. Y no imaginas los ojos con los que miro ahora. He encontrado a alguien que supo enseñarme algo. Y creo que he conseguido aprenderlo. Veo todo tan distinto, tan nuevo, tan grande que me llena un poco por dentro, que lo siento mío. Pero también se ha ido. 

Tampoco era para mí. Sólo venía a enseñarme algo.

Y la culpa decía Benedetti es de uno cuando no enamora. Y a mí la del espejo cada día me dice una cosa. Pero creo que a veces necesito lo que no necesito. A veces me encantaría ser lo que critico. 

Tengo a mi niña interior contando decepciones para poder dormir. Para tenerla ocupada y que deje de dibujar expectativas. 

¿Cuánto falta? 

Para que las cosas aquí dentro puedan explotar. Para poder sacarlo todo y vivirlo. 

Sólo quiero vivir, 
                                          Joder.

Supongo que sí pido demasiado. Pero es que ya sabes que yo hasta en la vida voy a muerte.

lunes, 8 de septiembre de 2014

20 notas del movil y un suspiro reprimido.

Y aún ahora, cuando leo sobre el amor,
las que se me vienen a la cabeza son tus letras.
Y aún ahora, salen de 'nosedonde' como 
si hubieran anidado; y revolotean
y recorren mi cuerpo, peregrinas, llevando consigo el frío; 
En un constante déjà-vu de lo que ya no me espera.

Me pregunto todo lo que no tengo cojones de responderme,
a voz en grito ahogado;
Que ya no sé cuándo es el amanecer,
si estoy regando o llueve sobre mojado,
si me estoy deshojando o florece.

Me he leído tantas veces todo eso que me digo,
que ya puedo aconsejarme todo eso que no voy a hacer.
Y sigo intentando hacerme hueco en vacíos,
de gente a la que les vengo grande o, quizás, insuficiente;
y me veo pequeña allá donde miro.

Y tendida sobre una cuerda que tampoco me nota, 
sigo esforzándome para no perder el sentido.
Seguir viendo lo que anhelo tocar,
aunque no sepa dónde estoy ni quién vendrá conmigo.

martes, 2 de septiembre de 2014

¿Cómo me encuentro?








La cara oculta escondía su niña interior,
 haciendo equlibrismo,
 en el circo que se montaban sus pensamientos.


Dijo Cristina una vez que eres de quien te acuerdas cuando tienes miedo; yo me atrevería a decir que eres un poco de aquellos a los que acudirías cuando te sientes perdido. Y yo que tengo todo controlado de momento, excepto lo de dejar claro lo que necesito. 

Los veranos siempre me traen los mares en forma de dudas. Supongo que hay quien invierte su tiempo de ocio en conocer a gente nueva y otros en conocernos a nosotros mismos. Aunque si hay algo más sobrevalorado que el verano es, sin duda, la primavera. Pero ese es otro tema y ya ha vuelto Septiembre. Es al segundo verano que siento que sobrevivo y cada vez más sola. No se confundan, tengo mis faros, que hacen que cuando esta luna no brilla no se sumerja todo en la ocuridad y previenen cualquier deriva. Pero hay monstruos que comparten tu cama y sólo los puede matar uno mismo; que de lo contrario, sentirías que es a ti al que atacan. 

Me estoy cumpliendo promesas y creo que he aprendido a echar de menos, que alguien sigue contigo si eres capaz de seguir aprendiendo con lo que en su momento hizo o dijo, que eso supone que sigue guiando tu camino. Me gusta pensar que las casualidades se dejan ver para cerciorarnos que ese es el camino correcto. Aunque yo aún espero la mía. Una casualidad que de un guantazo me despierte y me haga ver todo de nuevo. 

Dicen que todo llega y yo sigo con esa sensación que se te queda cuando el autobus cierra sus puertas en tus narices. Siempre me toca ir andando y, por consiguiente, emplear mucho más esfuerzo para llegar al mismo sitio. En todo. No se confundan, no envidio la facilidad del ignorante para hallar la felicidad, ni la de la sociedad moderna para sentirse colmada con polvos esporádicos o creer en frases endulzadas, ni lo rápido que otros llegan a llamar a alguien amigo. Siempre he sabido que utilizando las mismas palabras nuestros conceptos no eran los mismos, que sus pareceres varían rápido porque sus sentimientos no son igual de profundos, que sus ojos no disfrutan las mismas vistas que los míos, que ciertas palabras siempre sabrán mejor según qué boca, que mi felicidad son sensaciones que jamás tendrá el que ignore todo lo que las rodea. Pero, a veces, desearía que todo fuera algo más sencillo, no quedarme siempre a las puertas vislumbrando todo lo anhelado a través de la ventana que, aunque se abre, no sirve para nada.


La otra cara a la galería,
balanceándose entre preciosa y horrible,
según el sol que mire en ese momento.




´

domingo, 17 de agosto de 2014

Echarse siempre es de más.




"He muerto y he resucitado" tantas veces.

Hay días en los que una decepción viene y trae a flote las enterradas; para ahogarte a ti. Podría hundirme más alto pero no más claro. Ni la voz encuentra motivo para salir y la aparente apatía no es más que tocar fondo a base de silencios. Tengo a mi niña interior pataleando dentro del estómago, aún no hemos llegado y queda mucho. No sé ya que decirme que me pueda creer, no aprendo a hacerme caso y yo tampoco me he sabido querer. La paciencia como arma de poco protege y las corazas no sirven cuando luchas contra ti. Quizá sí que pido demasiado y no debería ser necesario tenerlo que pedir. 

Que saber cantar bajo la lluvia no implica que no cale ni que sea de nuestro agrado. Y a mí hay días que ni siquiera me apetece cantar. Tengo una montaña rusa en el pecho ¿Cómo no iba a sentir vértigo? y no hay quien sostenga mi mano. He guardado tan bien todos los motivos que, aunque están, no los encuentro. Estoy tan cansada que no sueño. Y, joder, ¿detrás de qué ando?

Vendrán los días que han de venir y, aún sin saber cuándo, espero haber resucitado.
A veces faro, a veces mar.

lunes, 11 de agosto de 2014

Le monde est à nous.



Cada cual que elija sus cadenas, que use su libertad para atarse a lo que más quiera. Y ojalá que sea a sí mismo. Aquí no hay espejo más crítico que el reflejo negro de mis ojos. Y, pese a todo y pesando todo, por dentro sigo siendo de colores.

Imagina vivir calándote hasta los huesos de la vida, de la muy puta. Eso sí que es valiente. Pero siguen; errando. Disculpándose ante otros en vez de consigo mismos; sin sentirlo. Y "te lo digo yo, que me dicen frío sólo porque soy distinto; y al final soy el único que siento sólo que no me emociono". Y es que seguimos usando las mismas palabras pero no hablamos el mismo idioma. Se les va toda la fuerza por la boca, más que claras tienen translucidas las cosas dejando que estas varíen según qué o quién enfoca.

Cada día cobra más sentido aquello de eres todo lo que pide; por eso no le gustas. Cada cosa tiene su momento, quien no sabe hacerlo oportuno que no venga con excusas. Todo llega y todo pasa; pero que no se nos olvide quién dirige nuestras vidas, qué nos mueve ni qué ojos nos importan cuando miran.


"Prefiero dejar correr el agua, ya llegará más limpia".




jueves, 24 de julio de 2014

Mah.

Podría escribir los versos más tristes esta noche; 
Pero va a salir el sol, estoy segura, y se me ocurren mejores formas de esperar al tiempo.
 Escribir, por ejemplo: "La noche está estrellada, y tiritan, azules, los astros, a lo lejos"; 
Cuando el que tirita es uno y la noche se torna completamente oscura me parecería un engaño para conmigo y otra absurda forma de querer hacer bonito aquello que no se lo merece
 -y demasiadas veces van ya-. 

Y después me preguntarán si es que no creo en el amor.
Pues mira, no, rara vez esta que vais a tener razón.

¿Crees tú en el agua?

Crees sabiendo que estamos compuestos de ella, que sin ella no podrías vivir, que los sucedáneos no calman igual la sed. Crees tú cada vez que te sale por los poros o la ves en el aire, empapándolo todo, calándote por completo. Crees tú cuando la ves dar vida hasta las tierras más hostiles, cuando la descubres por los caminos, cuando la ves erosionar hasta la más dura de las rocas.

Y si los aviones que lanzan están completamente vacíos, si quieren llamar amor a compartir cama, si quieren seguir negando lo evidente y afirmando lo absurdo, si quieren buscar sólo allí donde saben que no van a encontrar, si quieren pedir aquello que ya tienen, si quieren despreciar oportunidades y luchar contra la nada, si quieren seguir ciegos, a mí, que no me miren. 

Seguramente el problema sea mío.
Pero la solución no es la vuestra.











domingo, 6 de julio de 2014

Carta I.

Querida yo,

Me preguntaba cuando comenzarás a hacer caso a lo que te digo. Eres la persona adecuada pero sigues dejando que sea otro el que decida cuál es el momento oportuno. Ojalá algún día te des cuenta de que mereces alguien que esté dispuesto a verte y no precisar estar paseándote por delante para llamar su atención.

Me gustaría saber, ya que estamos, si podrías empezar a tragarte las mariposas en vez del orgullo. Que las ganas te deforman la realidad de color de rosa y no paras de clavarte espinas. Y sangras. Y joder, ya empiezo a cansarme de levantarte del suelo y hacer como que no veo las heridas.

Si no es mucho pedir, súbeme un poco en tu lista de prioridades. Deja de exigirme a mí lo que no se te ocurriría exigirle al resto. Se me está acabando lo que se daba porque es demasiado lo que desperdicias en quien no te lo devuelve. En quien sólo refleja un poquito de la luz con la que lo enfocas. Y te crees, imbécil, que son ellos los que brillan y no tus ojos.

Espero, querida enemiga, que dejes de hacerme promesas de esas que no valen nada y que algún día dejes de escupirme y reprocharme todo aquello que ya te advertí. Que no hay peor "te lo dije" que un propio "qué esperabas".

Un abrazo, lo necesitas.

sábado, 5 de julio de 2014

Enfócame.


" Ni siquiera un dios
 puede cambiar en derrota 
la victoria de quien
 se ha vencido a sí mismo ".


Lo noto, lo escucho, lo huelo y allá donde mire, lo veo. 
No es cuestión de creer en ello, lo siento;
A veces en las nubes y otras precipitándome contra el suelo.

Las mismas piedras y los mismos zapatos pero he aprendido a ver dentro del túnel. Todo ojo que sepa mirar hasta en la oscuridad termina enfocando; Me tengo a mí, no preciso luces. Así que ya sabes, por mí puedes perderla toda. Que ya lo decía el genio, esto sólo es apto para locos.Y ahora creo que el perfil bueno era la cara que ocultaba la luna. Que igual es el negro de la oscuridad el que contiene todos los colores y saber verlo sigue siendo cuestión de enfoque. 

La luna que brilla en el cielo no es más que lo que el sol refleja de ella. Cuánto más hay detrás y, sin embargo, si le quitas la luz pocos afirmarían convencidos que sigue ahí. Me pregunto si habrían ojos que supieran mirar lo que no están viendo, si alguien sabría verla e, incluso, si la señalarían con el dedo entonces pensando que es bonita. No, no os engañéis, ni siquiera sabéis valorar las cosas que os perdéis. Sigue siendo mi jardín el más espiritual de los alrededores y aquí tampoco veo flores crecer. Supongo que ya lloverá cuando toque y ya iremos recogiendo lo sembrado. Que todo llega y esto sigue siendo leña que ha de arder.

Pero espero, mala costumbre que no quiero aprender a quitarme, que no sienta que se hace tarde, que vengan los días que han de venir, que no me pesen las noches. Que mi círculo no se cierre, que lo siga sintiendo y no me salve. Espero que siga habiendo quien sepa decirme algo, que nadie me desee que no cambie, que me desee alguien; Que los años me hagan mejor vino, que alguien me pruebe y se embriague. Y espero seguir esperando más, no volver a conformarme.





viernes, 6 de junio de 2014

"Mejor loco que mal acompañado".


"Quería tan sólo intentar vivir aquello que tendía a brotar espontáneamente de mí,
 ¿Por qué me iba a ser tan difícil?"


Me he pisado tanto los pies que, dejando a un lado lo recto del camino, me ha costado incluso seguir adelante. Cansada de no saber hacia dónde dirigirme me he vuelto a encerrar en mí misma.  He hecho un alto, fuego con discreción, que siempre fui de ocultar la cara que no brilla. Pero claro, qué cojones les importará a esos lo sola que esté la luna siempre que siga ahí para darles luz las noches que se tornen oscuras. Estar nunca fue cuestión de ser sino de querer. Lo oportuno del momento se mide en ganas. Cada cual deja sus señales y yo puedo suspirar más alto pero no más claro. 

Dime cuánto exiges y, sin importar una mierda cuánto mereces, te diré cuánto vales. 

No me miréis a los ojos, no pienso hablar. Se os ha hecho tarde, estoy amaneciendo. 
Soy la persona adecuada en todo momento, ¿ahora qué? 

Esencia y armonía en cada acorde para danzar con los pies de puntillas bien plantados en el suelo. Disfruto bailando con música de mierda borracha porque tengo claro que no soy una mujer de esas que bailan con música de mierda borrachas. Ha sonado tan fuerte el río que empecé a dudar de la sequía. Pero ahora me da igual, griten cuanto quieran, volví a creer en mí y sí, agité los brazos tan fuerte que me salieron alas. 

Lo malo de vivir es la vida, lo bueno de vivir es vivirla. Hay tanto tonto mirando a los tontos que miran el dedo cuando se señala a la luna que ya nadie mira. Vosotros ahí, con vuestras preciosas palabras, vacías, y el mundo ahí fuera, brillando. Y es que hoy sigue siendo siempre todavía pero seguís sin hacer que las cosas sucedan. Y yo será que le pongo tanta pasión que ardo incluso de no volar pero de las cenizas resurjo de nuevo. 

He vuelto a salir de ésta, que soy yo misma. Pero viendo lo gris que me ponéis el mundo casi que prefiero quedarme dentro.






lunes, 12 de mayo de 2014

Invencibles.

"Me dijo, 'el ruido de todas las ciudades del mundo no pueden tapar el sonido de mis tacones', y yo no supe qué coño contestar a eso."

La sensación de estar al filo es adictiva pero ¿me amas? ¿a cuántos con las mismas ganas? Suponía, no espero ya nada. He calculado intereses y me sale a devolver. Y es que no voy a ponerme más en el lugar de otro que dejaría el mío vacío.

Dime cuántas veces te has repetido lo que otros tratan de aconsejarte y te diré cuán incomprendido te sientes.

Dime por cuánto estarías dispuesto a negociar y si depende de la persona, hablamos.

Dime con quién querrías pasar un viernes, con quién compartirías un domingo y a quién le dejarías estar en tu refugio y te diré quién eres.

Pero dame pan y dime tonta, no está hecha la miel para la boca del asno ni la mía para regalársela a cualquiera. Que para hacerme daño ya estoy yo, tú no conoces mis puntos débiles.

Ni siquiera los fuertes.

A las buenas soy tan buena que te sorprendería pero no me pidas que lo haga.Podría guardar tus espaldas con la misma intensidad que podría arañarla. Podría bailarte un tango con la lengua, ya ves, por si las ideas menguan. Podría hacerte el amor en medio de cualquier guerra. Te podría dejar jugar con las flores de mi jardín, o incluso, te dejaría saltar del tejado y joderlas. Podría servirte de espejo y que la introspección no doliera tanto. Podría, incluso, poderte. Podría hacer hasta lo imposible, si me animaras a ello.

Mírame, sin miedo. Soy de las que empiezan a desvestirse quitándose el sombrero. Soy de bajarme las armas antes que las bragas. De poner sobre la mesa antes las cartas que el vino. Me gusta jugar limpio y hacerlo sucio. Lo siento, y mucho. Y sí, toda esta seguridad sigue andando de puntillas pero tú verás el día que alguien la abrace con tanta fuerza que la eleve.

Aún no he conocido a mi peor mala suerte pero te hago un ramo de flores con cada una de las buenas. No dejaría mi felicidad en manos que no fueran las mías pero tengo quien me guarda la sonrisa con mimo.

Yo qué sé, igual esto de vivir no lo estamos haciendo tan mal. Lo que no mata te acerca más a lo que eres. Que si me das un buen golpe también me servirá para ir hacia delante. Yo he venido aquí a jugarme la vida y sigo invencible por mucho que haya perdido.

lunes, 5 de mayo de 2014

Voy a conquistarme, mundo.

"Lo siento por ti, nunca te lo van a volver a hacer tan bonito;
hasta las cosas que no te hice."


Estar en la senda del perdedor puede ser el camino correcto, que nadie se atreva a decirnos lo contrario. Que nosotros sí que nos atrevimos, valientes, a saltar por la ventana. ¿Y qué si nos caímos? Por un rato sentimos que volamos. Que me da igual que sea más fácil, tú si quieres puedes echarme toda la culpa a mí. Las ganas eran todas mías y yo te las quise adjudicar a ti. Estamos en paz. Con nosotros mismos, ya saben, que os jodan a los demás.

Lo siento, como siempre, más que el resto. Me querrán por mis defectos y sacaré brillo a mis virtudes, me dejarán porque no me puedan ver. Me han llamado tantas cosas que no sé si sonreír o enseñar los dientes. Pero que llamen, aquí no se puede entrar sin descifrar la clave. Las corazas están muy bien pero a mí que no me quiten mis escudos humanos. Encerrada en mí misma supieron sacarme la sonrisa. Y es que no conozco mejor cinturón salvavidas que mi círculo

Pero qué os voy a contar si no diferenciáis los que están de los allegados, si no sabéis andar sin hacer ruido, si perdéis la armonía en cuanto tocáis fondo. Si perdéis para valorar ¿qué victoria es esa? Para qué querría prestarle mis zapatos a alguien que no sabe de arenas movedizas, de ir de puntillas, de pies de plomo. Todo lo que me digas ya me lo he escupido yo antes. No quiero tu teoría si no estás en la práctica. Que si se acabó lo que se daba es porque no lo devolvían, porque no lo merecían.

Y es que hasta en la vida voy a muerte, y espero no salvarme nunca. Estoy huyendo camino a casa charlando conmigo misma. Creo que empiezo a soportarme, he dejado de caer.

domingo, 6 de abril de 2014

Y se nos pasa.

"Pero si alguna vez
sientes la necesidad de compartir heridas
y llorar a carcajadas
y tenerle miedo a vida que nos mata,
si nos toca llorar de a dos
para justificar tanta alegría inadecuada,
lo haremos sin pudor, pequeña,
hasta la inundar el colchón de sal inesperada.

Lloraremos hasta quedar secos
de las lagrimas que sobran,
hasta empaparnos del recuerdo
de las lagrimas que vengan,

Y no temas que nos quedemos tristes.

Porque después,ya sabes,
como dice el viejo chiste,
follamos
y se nos pasa."


Están matando al amor que nos mata. Lo están ahogando dejándolo en el aire. 
Miradlos, todos esos normales eclipsando cualquier destello de lunáticos. 

Miramos y seguimos, como si nada
cuando todo
se está perdiendo

Que si me busco es para saber perderme, hacer que cada día haya merecido su muerte.

Y es que hace tiempo que no me embriago por mucho que beba. Será que nadie sabe bailarme la copa, que las ediciones limitadas salen demasiado caras como para merecer las penas o que yo aún espero encontrarme a quien cuando me pruebe, todo se le mueva. 

Y aquí sigo, viendo como las oportunidades me ponen ojitos pero deciden pasar por otras estaciones. Me descubro cada vez que intento engañarme y algún día sigue pareciéndome una excusa que llega tarde de cojones. 

Hace poco decidí no dejarme más, que si la vida se pone puta es sólo porque, como todos, quiere follar, que debo aprender a ser la mujer de mi vida y a mirar a los ojos de cualquier huracán. 

Así que si llamas a la puerta, amor, espero que traigas cerveza. Estoy haciendo reformas para ponerme guapa y salir de esta. Que sé bailar por mucho que la música sea una mierda. 


viernes, 14 de marzo de 2014

Sálvese quien quiera.



"Todo lo consumado en el amor
no será nunca gesta de gusanos.

Los despojos del mar roen apenas
los ojos que jamás
—-porque te vieron-—
jamás
se comerá la tierra al fin del todo.

Yo he devorado tú
me has devorado
en un único incendio.

Abandona cuidados:
lo que ha ardido
ya nada tiene que temer del tiempo."





Cuando todo está tan oscuro que hasta la luz al fondo del túnel molesta. 
Cuando el mundo gira en el sentido que perdí.
Cuando la sal desenfoca el punto de vista.
Entonces, pienso en ti. 

Y sabemos, cariño, que pocos merecen mis penas. 
Pero tú, tú supiste entrar hasta tocar fondo. 
Y al salir de ésta, te has llevado mi punto de apoyo. 

Creo que han venido de golpe todos los domingos de los que no nos salvamos. 
Y es que yo ya no sé de qué morir. 
Ya sabes, para vivir hay que morir por algo.
Día a día. De amor, de alegría, de pena. Por ti. 

Y yo, sigo aquí dentro, buscándome.
Y tú, como aquel asesino al lugar del crimen, pero sin volver. 

Sabes bien que nunca te he necesitado, que la vida sigue hasta sin mí. 
Pero siempre serás la toma de tierra con la que más he volado, una de mis sonrisas favoritas y los ojos más bonitos que me han mirado.

Pocas personas pasan por mi vida, la mayoría sólo pasean. 
Y de esas pocas, habrá quien se vaya y quien salga. 
Estúpido sería por mi parte confundirlas. 
A aquellos que se van, sólo me queda desearles suerte, buena o mala, según merezcan. 

Pero tú;
Pasa, quédate cuándo quieras y sal cuando lo necesites. 
Ésta, es tu casa. 
Nunca recibirás mi carta de suicidio, vida. 
No pienso despedirme de ti. 





sábado, 8 de febrero de 2014

Fracasemos.

«Da igual. Prueba otra vez. Fracasa otra vezFracasa mejor»
Samuel Beckett.


Siempre pensé que pasar de todo es quedarse en nada. A cualquier cosa llamamos vida y nadie contesta. Que por muy rápido que pase el tiempo nadie vuela. Y es que vivimos en un futuro incierto que ahorca nuestro presente y nos da motivos que alegar como experiencia.

Sigo siendo la misma indecisa de siempre con sonrisas nuevas. Igual el problema sea que no quiero a nadie que sea solución de nada. Sólo busco enredarte vida, no hay nada más dificil que comprender lo evidente. Nada tiene que ver, cuando te quitas las vendas y dejas al aire tus heridas. Pues claro que el futuro ya no es lo que era, y ojalá cambiemos siempre. Y si el tiempo pasa sin llamar, que se quede. Voy a aprender a ser la mujer de mi vida para poder ser la amante del hombre de otra. Suya. Sigo siendo contraria al conformismo pero usaría mi libertad para hacer lo que a él le plazca. He desaprendido tanto que me siento menos ignorante.

Y es que no hay a quien debas rendir cuentas más que a ti mismo, pero cómo duele sentirte menos de lo que podrías dar. Sentir que no eres capaz cuando quieres jugar. El esfuerzo nunca es tiempo perdido pero a veces no se encuentra. Que puede que siembres y sólo recojas tierra mojada. No lloremos sobre mojado. Saca el sol, vamos a sonreirle a ver si florece. Que no necesitamos mostrarnos de ninguna forma a nadie pero vamos a demostrarnos tal como queremos ser.